PELVIC ASYMETRY/ LEG LENGTH DYSCREPANCY Valoración clínica e implicación en el dolor: PARTE 1.2. CONSECUENCIAS BIOMECÁNICAS

PARTE 1.2. ¿CONSECUENCIAS BIOMECANICAS Y FUNCIONALES?

Si te incorporas aquí a la lectura, te recomiendo que retrocedas un poco y empieces por el inicio pinchando aquí.

Lógicamente, aunque no esté relacionado propiamente con padecer dolor, la carga que llega a la columna es distinta si tenemos cualquier tipo de cambio posicional por el motivo que sea.

En ocasiones, se a correlacionado una asimetría de la pelvis con una escoliosis compensatoria. Esto pudiera tener sentido; si una hemi-pelvis desciende causando una asimetría, la columna lumbar puede adoptar una posición de flexión lateral (lo que conllevará probablemente una serie de acoples, principalmente en el plano frontal y transversal) para mantener la línea de plomada en la base de sustentación. Sin embargo, se observa una pobre correlación con la escoliosis en una valoración radiológica sobre 100 sujetos[8]. Si esto es cierto, y se produce una adaptación, esta suele suponer normalmente un movimiento de flexión lateral hacia el lado de la pelvis elevada (concavidad). A veces se aprecia una curvatura en C en toda la columna, con la concavidad en el lado de la pelvis elevada y la convexidad en el contrario. Esto son solo suposiciones, la persona que tienes delante es la que determina como se adapta la columna (por la asimetría o por otros motivos).

¿Tiene alguna implicación esto en el movimiento?.

Si una columna lumbar sufre cualquier modificación en el plano frontal (y/o transversal) tiene potencial para producir cambios en el subsistema osteoarticular, musculoesqueletico y de control. En definitiva, en el movimiento. Si la posición cambia (al menos en el alineamiento estático), puede ocasionar una predisposición para modificar perfiles de activación, rigidez/elongamiento muscular, etc. Por supuesto, pueden existir más variables con esta misma predisposición, no solo depende de un cambio en el alineamiento).

Un estudio realizado por Einas Al-Eisa en 2006 [9], cuyo objetivo era valorar si la asimetría de la pelvis influía en el movimiento del tronco, concluyo que, efectivamente, esta relación se produce (Imagen 3 y 4).

Imagen 3: Correlación entre la asimetría de la pelvis y la asimetría de los movimiento lumbares y torácicos en sedestación. Adaptado de [9].

Imagen 4: Diferencias en el rango de movimiento para cada lado en bipedestación y sedestación, en sujetos con y sin asimetría de la pelvis. Adaptado de[9].

De nuevo, esto no tiene que significar propiamente un dolor lumbar, solamente que la columna se mueve de un modo distinto y que las cargas que llegaran al ejecutar esos movimientos serán diferentes. Pero, factores como ¿Qué movimientos realizas diariamente?¿Cuántas veces? ¿Qué tolerancia tienes? Etc., pueden determinar también la carga que llega a tu columna (incluso ser más determinantes).

Algunos autores han expuesto que la distribución de la carga es distinta en la columna, ASI y cadera cuando se produce una asimetría de los miembros. Nuevamente, esto no tiene que ocurrir solo con una asimetría de la pelvis, un paso de la marcha con un drop de la pelvis puede terminar suponiendo una carga similar en personas en las que su pelvis este perfectamente alineada en bipedestación estática.

A nivel de la columna, (si la asimetría de la pelvis llega a transferirse hasta aquí), normalmente implica una ligera flexión lateral hacia el lado inclinado. En un idioma de carga, esto produce un incremento de las fuerzas compresivas del lado elevado y un incremento de la tensión del opuesto (imagen 5). Vlemming[10] expuso que esto era un factor contribuyente para la generación de osteofitos. El incremento de las fuerzas compresivas produciría un buen estimulo para el crecimiento óseo en las articulaciones de ese lado (imagen 5). Otras fuentes antiguas también muestran correlación con la degeneración precoz en el lado elevado [11].

Imagen 5: Fuerzas de compresión y de tensión en la columna lumbar resultantes de una asimetría de la pelvis. Se observa como en el lado derecho aparece una articulación facetaria con osteofitos.

Igualmente a nivel sacroiliaco, se ha hipotetizado un incremento de las fuerzas de cizalla del lado elevado y de compresión del lado opuesto (imagen 6). Kiapour expone (mediante un modelo biomecánico) que la carga en la articulación sacroiliaca se incrementa a medida que se aumenta la cantidad de asimetría (1,2 y 3cm) [12]. La carga sobre la ASI incrementaba en ambos lados, pero más en el lado elevado.

Imagen 6: Carga sobre la articulación sacroiliaca resultante de una asimetría de la pelvis. Adaptado de[10].

Con respecto al miembro inferior, Jhon Gibbons[13] nos propone una serie de adaptaciones producidas en relación a una asimetría de los miembros inferiores. Decir que no he encontrado ningún estudio que acredite que esto sea un patrón habitual, por lo tanto, no se debe dar esto por supuesto cuando se esté delante de una asimetría de la pelvis. Gibbons[13] explica que las adaptaciones son distintas en función de que exista una asimetría real (una verdadera pierna larga) o una asimetría funcional (una falsa pierna larga) (Imagen 7).

Imagen 7: Compensaciones producidas en el miembro inferior debido a una asimetría de la pelvis (funcional y estructural).

Por concluir esta parte que hace referencia a la biomecánica o movimiento remarcar de nuevo que, un determinado alineamiento produce (dependiendo del tiempo que se mantenga), que unos tejidos estén en posición de elongamiento y otros en posición de acortamiento, con las consecuencias que ello pueda ocasionar en el movimiento, en los perfiles de activación o en los esquemas motores pre-establecidos en tu corteza cerebral. Si el movimiento determina las características del musculo o viceversa, es una pregunta aun sin respuesta debido a que una se retroalimenta de la otra. Sin embargo, tampoco me aporta mucha información si el huevo viene antes que la gallina. Si considero que está implicado como parte del problema, debo solucionarlo sin plantearme que vino antes.

En el caso concreto de la asimetría de la pelvis, hay ciertos músculos que pueden volverse rígidos/dominantes (como decía Janda) y otros al contrario. A su vez, pueden contribuir a mantener una asimetría funcional de la pelvis. Como un musculo normalmente es capaz de desarrollar varias acciones , el echo de alterarse en una, puede llevar consigo consecuencias en el resto. Por ejemplo, un Cuadrado lumbar muy rígido (pelvis elevada del lado derecho) puede ser luego excesivamente utilizado para estabilizar la pelvis en el plano frontal (en detrimento, por ejemplo, del glúteo medio del lado contrario). Estas consecuencias funcionales son solo meras hipótesis hasta que no se comprueban en relación al caso (paciente) que tienes delante.

Las características más comunes que presentan los músculos cuando hay una asimetría en el plano frontal son las siguientes[10, 13-20]. (Tabla 1 e imagen 8)

EJEMPLO PELVIS ELEVADA LADO DERECHO
Músculos largos –       Abd lado derecho, add y CL lado izq.

–       Oblicuos lado izquierdo (depende)

Músculos rígidos (dominantes) –       Abd lado izquierdo, add lado derecho.

–       Oblicuos lado derecho (depende).

Tabla 1: Características musculares en la asimetría de la pelvis.

Imagen 8: Características musculares en la asimetría de la pelvis.

Uno de los objetivos de este blog es aprender a diferenciar si una asimetría esta producida realmente por una alteración estructural debido a una pierna más larga que otra, o si en cambio, se debe a una alteración meramente funcional y corregible (si fuera necesario) mediante la terapia manual y el ejercicio. Es común escuchar la frase “tienes una pierna más larga que otra”, pero Sahrmann expone que esto realmente ocupa el menor de los casos y que tiene más fuerza la implicación funcional que la estructural. Pese a esto, se han establecido algunos de los motivos por los cuales una pierna puede ser anatómicamente más corta de lo normal. Algunas de estas causas se deben a alteraciones del crecimiento (se cierra el cartílago y el hueso reduce su crecimiento)[21], o a cirugías realizadas en el MMII.

  • Factura (Halter-Harys)
  • Inflamación/Infección: Por ejemplo por una artritis idiopática juvenil o una alteración o enfermedad sistémica.
  • Idiopática. Como por ejemplo la enfermedad de Blount, cuya causa es desconocida, o la enfermedad de Legg-Calve Perthes, que produce una osteonecrosis infantil (entre 2 y 12 años) idiopática de la cabeza del fémur.

Para finalizar esta primera parte hacemos breve resumen de alguna de las conclusiones más importantes:

  • Existe gran discrepancia, con estudios mostrando relación entre asimetría y síntomas y otros que no reflejan esta relación.
  • La conclusión más fuerte que se puede derivar de las revisiones desarrolladas, es que existe un gran desacuerdo entre la relación de la asimetría de los miembros con el dolor lumbar.
  • 20 mm de asimetría si se puede considerar un umbral clínicamente significativo para la mayoría de las personas.
  • El 90% de los sujetos muestran una asimetría media de 5,2 mm.
  • La asimetría puede implicar cambios en el movimiento de la columna, y adaptaciones estructurales y musculares.
PARA SEGUIR LEYENDO EN LA PARTE 2: VALORACIÓN CLÍNICA PINCHA AQUI.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s